PENSAMIENTO ESTRATÉGICO

El pensamiento estratégico determinará tu éxito en los negocios y en sus acciones de marketing. Marketing es una función estratégica empresarial.

Marketing es estrategia.

Estrategia es un plan para dirigir un asunto. Una estrategia se compone de una serie de acciones planificadas que ayudan a tomar decisiones y a conseguir los mejores resultados posibles. La estrategia está orientada a alcanzar un objetivo siguiendo una pauta de actuación.

¿Qué es lo que quieres lograr? Las respuesta a esta pregunta son los objetivos. ¿Cómo lo puedes lograr? La respuesta a esto se llama estrategia .

El pensamiento estratégico es aquel que se plantea un fin, analiza los medios con los que cuenta para llegar a él, y luego los dispone de tal modo que faciliten su alcance, de la mejor manera posible, con el menor costo temporal, personal y material, y el máximo beneficio.

Requiere gran intuición, lógica, observación, meta cognición, alto nivel de motivación intrínseca, imaginación y capacidad analítica.

Estrategia sin táctica es el más lento camino hacia la victoria. Las tácticas sin estrategia son el ruido antes de la derrota.-Sun Tzu

Tener una mente estratégica entrenada no es nada fácil. El maestro de ajedrez nace o se hace. La mente estratégica se puede perfeccionar pero se tiene o no se tiene. Es una visión completa de la partida, el objetivo y como llegaré a conseguirlo.

Muchos pensaréis que comprando mil libros podréis tener una mente estratégica, siento deciros que no, si la tienes podrás mejorarla, no la tienes, tendrás que comprar la de otros. Básicamente por tres factores que no se pueden aprender en las escuelas de negocios. La mente estratégica o el pensamiento estratégico trabaja desde el principio con la incertidumbre: lo desconocido, la confianza en la visión, la gestión estratégica depende del entorno y este cambia rápidamente, una estrategia difícilmente se puede volver a repetir. El escenario es otro, el resultado también.

No repitas las tácticas con las que has ganado una victoria, sino deja que tus métodos sean regulados por la infinita variedad de circunstancias. -Sun Tzu

Desde nuestra mente estratégica debemos conocer como será el escenario o el campo de batalla en el futuro, debemos saber como adaptar nuestros recursos a los cambios y a la visión y todo esto sin perder un metro de nuestro situación actual. Debemos saber que peón moveremos primero y conocer los posibles movimientos del contrario (nuestros competidores) y la situación en la que se quedará el tablero (nuestro mercado) después de dicho movimiento.

La visión estratégica es ambiciosa, no esta desarrollada desde la mediocridad del control y la seguridad. Roza la temeridad del guerrero que indistintamente del número de soldados que tenga enfrente, avanzará y conquistará territorios, podrá perder e incluso morir, pero lo hará el rostro de aquel que lucho contra el miedo y aunque perdió prefirió siempre esta muerte que la del cobarde que jamás tomo decisiones de lucha y conquista.

No harás nunca nada en este mundo sin coraje (Aristóteles)

El colono (necesario por otro parte e imprescindible) no lo minusvaloro pero en un artículo que hace referencia a la mente estratégica o el pensamiento estratégico su relevancia es poca o ninguna.

Esta visión tiene que motivar y ser capaz de levantar legiones con un mismo objetivo. Pasión y ambición son los dos ingredientes que conforman un visión ganadora. Cada día más podemos ver que las organizaciones empresariales que obtienen resultados extraordinarias están conformadas por equipos apasionados y con un gran dosis de visión estratégica, creada y animada por líderes con mentalidad estratégica y enormes cuotas de iniciativa, creatividad y espíritu de superación.

Nuestra mente estratégica tiene relación directa con la metacoginición esta capacidad es connatural (de nacimiento) curiosamente y siempre desde mi punto de vista y visto en toda mi trayectoria, la mente estratégica también es connatural. Cuando una persona cuenta con metacognición está capacitada para entender y cavilar sobre el estado de la mente propia y de terceros. La metacognición también supone la capacidad de anticipar la conducta (propia y ajena) a partir de percibir emociones y sentimientos.

La metacognición comienza a activarse antes de los cuatro años de edad. Se habla de activación ya que se trata de una capacidad que se encuentra desde el momento del nacimiento.

«Metacognición significa el conocimiento de uno mismo concerniente a los propios procesos y productos cognitivos o a todo lo relacionado con ellos». -John H. Flavell-

Tener una mente estratégica es un don como pintar, componer, cantar, bailar….. Mañana podría entrar a estudiar Bellas Artes y seguro que me gustaría pero con la misma seguridad jamás conseguiría ser un Picasso, Dali, Greco o Velazquez, ellos nacieron con el poder de crear arte y yo solo aprendería la técnica.

El fracaso, el éxito no son totales de nada para las personas con mente estratégica, de hecho cuanto más desarrollada esta no son ni siguiera objeto de análisis. Fracaso sigo, tengo éxito continuo a por el siguiente.

Donde se ve la diferencia es las herramientas que los colonos crean para gestionar o intentarlo al menos, las estrategias de los conquistadores una de esas herramientas inútiles son el DAFO por ejemplo. Empezamos un proyecto analizando las debilidades y las amenazas, imagináis una conquista donde analizamos con nuestros soldados que nuestras debilidades y amenazas. Ni una sola conquista.

Se que aquí muchos no estarán conmigo en este punto, pero es tan sencillo como que publiquen el D.A.F.O de Amancio Ortega o de cualquier empresa de éxito de los últimos 1.000 años. No funcionaron las herramientas que provienen de la mediocridad, funcionaron sus pensamientos estratégicos.

“El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad.”